viernes, 7 de marzo de 2008

Colonia Industrial.

Un grano de arena contra el olvido de un sueño colectivo... alguna vez al alcance de la mano y ... nunca conseguido.

Por interés y proximidad siempre he tenido el deseo de saber una parte de la historia que de una u otra manera y por diversos motivos una gran mayoría anulan, callan y dejan en el olvido. (Tiempo silenciado en la dictadura y más tarde en la "democracia" por personas que políticamente se dicen de izquierdas).
Un sábado, mi compañera, leyendo una revista gratuita que distribuyen por la comarca se enteró de la organización y visita a una de la colonia textil que hay por la zona, sería según las explicaciones una jornada de puertas abiertas a los secretos de las mismas, algo que según comentaban sé hacia una vez al año, nos pareció interesante y por eso acordamos ir a la cita que por un casual era al día siguiente.



La colonia industrial es originaria de Gran Bretaña, aquí en el Bergueda se encuentra la mayor concentración de colonias industriales del mundo, aprovechando el cauce del río y mediante la turbina se obtiene la energía necesaria para el funcionamiento de la misma. Los trabajadores que son admitidos en la colonia reciben un trato paternalista por parte del "amo", el obrero le debe todo: seguridad en el empleo, formación, vivienda, atención sanitaria y religiosa y la educación de los hijos ( la mayoría de veces por curas y religiosas) hasta que forman parte del aparato productivo (los niños empiezan a trabajar a los 7 años). Aquí se nace, se vive, se trabaja y se muere. Toda la vida del trabajador está controlada por el "amo" el sistema interno funcionaba a la perfección, mediante los mayordomos y encargados, fieles servidores del propietario. El trabajador cobra una paga que después gastara en los establecimientos del "amo" por lo que el sueldo del mismo regresará de nuevo al propietario y si algo sobra, la colonia dispone de sucursal bancaria.

Al día siguiente (9,30 h.) acudimos al punto de encuentro donde ya esperaban algunas personas, después de abonar el importe correspondiente, partimos hacia la primera visita, la casa del "amo" situada en la parte alta de la colonia, cerca de la fabrica, allí una persona la cual había trabajado toda la vida en la colonia nos hace de guía, comenta que la casa fue construida entre 1931 y 1936 (La segunda República) después de una breve explicación hace referencia a la gran cantidad de habitaciones que dispone la casa, el amo por aquella época tenia de diez a doce hijos, algún familiar y una habitación para las visitas del estamento religioso, a este lugar, nos comenta el guía, también acudían los hijos de los obreros (entre los 10 y 14 años) para solicitar del "amo" permiso para ir una o dos semanas de vacaciones a un lugar no muy lejos de la Comarca (los niños a un sitio y las niñas a otro).
Otra persona de mantenimiento nos abre la puerta, el resto de visitantes entra en la casa y yo aprovechando la ausencia de personas me acerco y pregunto al guía.
¿Tiene usted conocimiento de cómo fueron aquellos años de la república?. (El guía en aquella época según me dijo, tenia siete años). Y más o menos la contestación fue esta:
Fueron unos años de caos y confusión donde entre otras cosas unos exaltados quemaron la iglesia.

En 1931, con la llegada de la República, la nueva Constitución limita el poder de la iglesia, reconoce la libertad de culto y de creencias, limita el papel de las ordenes religiosas(fiscalización de cuentas, limitación de actividades, prohibición de actividades de enseñanza y la expulsión de los jesuitas) provocando una movilización de ésta contra la República. La quema de iglesias y conventos fue la expresión de luchas populares contra los representantes de la iglesia católica, ubicada claramente a favor de la oligarquía y la monarquía (las iglesias no solo ardieron en esta Colonia fue un hecho generalizado en toda la península)


Entramos en la casa, compuesta por planta baja, primera planta y las golfas, destacar él número de habitaciones, los cuartos de baño, comedor y cocina.
Una vez fuera, el guía, supongo que motivado por mi interés hacia el tema, me hizo el siguiente comentario.
-En una de las visitas que realizan los colegios a la colonia uno de los niños me comentó:
–mi abuelo trabajaba en esta colonia.
-Yo le pregunté como se llamaba, me dijo su nombre y recuerdo que fue uno de los que tuvo que huir en el 39, pero no me atreví a decírselo, así que le dije.
-¡ah! Ya recuerdo tu abuelo se marcho del pueblo hace tiempo.
-¡No! A mi abuelo lo echaron, contestó el niño.
(Por aquella época su abuelo era el alcalde y su delito... haber mandado derribar la muralla que aislaba la colonia del pueblo).
Continuamos andando hasta llegar al autocar, subimos y nos llevaron a otra colonia cercana, una vez allí nos recibió el nuevo "amo" (descendiente del fundador de la Colonia) y muy amablemente nos informó de las visitas que íbamos a realizar, primero entraríamos a la oficina y una vez dentro a los despachos y archivo del mismo pudiendo observar y tocar parte de los mismos por lo que nos pedía que lo hiciéramos con cuidado, a continuación pasaríamos a los talleres de mantenimiento y por último a la turbina.
Las oficinas eran las de toda la vida, muebles, maquinas antiguas, fotos y cuadros con referencia a la empresa, el despacho del director con fotos del "amo" y a continuación una gran sala que es a la vez archivo, las paredes cuadros de la Colonia y fotos del fundador. A todo esto el nuevo "amo" muy "democráticamente" y dirigiéndose a todos dijo que esos papeles pertenecían a una época y que cada uno sacara su conclusión... En las mesas se encontraba diferente documentación (y esto fue para mi lo más interesante) un libro editado por la Generalitat de Catalunya -Decret de Col·lectivitzacions 1936- curiosamente editado por la Conselleria D´Economia cuyo responsable era el señor J.Tarradellas nada sospechoso de ser hombre de izquierdas (aunque por aquella época, quizás... cambió la chaqueta por el mono de trabajo).



Articulo del Decret de Col·lectivitzacions.
Art. 2º Serán obligatoriamente colectivizadas todas las empresas industriales y comerciales que el día 30 de junio de 1936 ocupaban a más de cien asalariados y asimismo aquellas que, ocupando una cifra inferior de obreros, sus patronos hayan sido declarados facciosos o hayan abandonado la empresa. No obstante, las empresas de menos de cien obreros podrán ser colectivizadas si se ponen de acuerdo la mayoría de los obreros y el propietario o propietarios. Las empresas de más de cincuenta obreros y menos de cien, podrán ser también colectivizadas siempre que así lo acuerde las tres cuartas partes de los obreros...

Mientras ojeaba el libro, mi compañera me hizo la observación de cartas enviadas al entonces Jefe de Estado (Franc. Franco), estuve leyendo a la vez que observaba como el espacio quedaba vacío, el resto de la visita ya estaba en el comedor quedando claro el poco interés (por los sueños... revolucionarios) por esos años de nuestra historia. Quiero anotar que sólo observamos los papeles que se encontraban en la mesa, el resto estaban en los archivos.


Carta enviada al Jefe del Estado:
"La Colonia" de este domicilio... con todo respeto debido a S. E. atentamente expone:
Que reincorporada esta sociedad, por obra de la gran Cruzada que por providencial designio S. E. se impuso para redimir a la España Grande de los enemigos que querían sumirla a la ruindad del sovietismo; en la posesión del patrimonio que los procedimientos marxistas le arrebataran, examinada la potencialidad económica de la casa después de la acción destructora a que estuvo sometida, ponderado los devastadores efectos causados por las hordas rojas en el establecimiento industrial que la entidad explota en el término de esta provincia, y consciente de los inmensos sacrificios reportados por la gigantesca lucha sostenida y de la preciosa sangre derramada a caudales en los campos de batalla para forjar la gran Victoria que ha sido el asombro de las Naciones, la Gerencia de la compañía, con el aplauso, fervor y entusiasmo patriótico de los accionistas, haciendo suya la iniciativa del Gerente, comunica a las autoridades de Sevilla en diciembre de 1936, al refugiarse con sus familiares en aquella ciudad una vez consiguió escapar de la persecución de que fue objeto en esta, ha resuelto contribuir, llegada la hora de la paz y con ella las alegrías del triunfo conseguido a costa de tanta abnegación, esfuerzo y sacrificio, con una aportación en efectivo para que S. E. Llevado del reconocido espíritu de justicia en que siempre inspira sus decisiones y respondiendo a los anhelos que siente por cuanto redunde en beneficio de la reconstrucción nacional, le dé el destino que conceptúe más adecuado. La indicada aportación que se ofrece a S. E. es la suma de doscientas cincuenta mil pesetas, para ser satisfechas, cien mil pesetas inmediatamente y las restantes ciento cincuenta mil en el plazo máximo...


Salí del archivo como siempre me suele pasar pensativo, con muchas preguntas.
¿Cómo tenían aquellos papeles allí en la mesa al alcance de todos?
Por otro lado, viendo la reacción de la gente ¿qué importancia tiene?
¡Si a nadie le interesa! ¿ Me pregunto si habría documentos y fichas de 1936 y 1939? ¿O habían desaparecido? ¿Dónde están los testimonios de aquellos años? Me niego a pensar que todo esté muerto... físicamente o mentalmente.
¿Tan egoístas y ciegos estamos que solo nos interesa esta sociedad de consumo?.




Continuamos la visita entrando en el comedor, la cocina y más tarde a través de un largo pasillo pasamos a la fabrica, lo que fueron las naves que albergaban los telares, eso, no llegamos a entrar, nos llevaron a los talleres de mantenimiento; mecánicos, torneros, electricistas, carpintería, soldadores etc. etc.
A un lado de los talleres, el canal del río y al fondo en otra sala y en la parte baja la turbina que sigue generando corriente y beneficios a los dueños de la misma.
Salimos hacia el autobús y una vez dentro, subió el propietario y muy amablemente se despidió de todos nosotros.
Partimos hacia otra Colonia, allí un guarda "encargado" nos enseño la cantina el economato y la iglesia.
Como quedaba algo de tiempo subimos de nuevo al autobús y desde el mismo fuimos observamos las Colonias más cercanas terminando el recorrido de vuelta y llegando a la hora prevista.(14 h.).


Conclusión:
Por mucho Museo que hagan, por mucha historia que expliquen, si obvian, callan o tergiversan una parte de la historia nunca serán creíbles estarán engañando a estas y a futuras generaciones. Ni las Colonias eran un paraíso ni los obreros "revolucionarios" unos "bárbaros"...


(Si tienes la voz del silencio de esos años te agradezco información, gracias).
Clase trabajadora de una Colonia