lunes, 14 de julio de 2008

Llançà (Costa Brava - Catalunya)



Nos retiramos unos días. MªAngels - Jacob y... Bruce (el gato). Portaros bien... hasta pronto.

Llançà es un pequeño municipio del Mediterraneo que comprende una extensión de 28,625 Km2 i tiene casi 5.000 habitantes.Se encuentra situado en el centro de una zona con una gran riqueza de espacios naturales y ecológicos, concretamente está rodeado del Parque Natural del Cap de Creus y el de la Albera. La excelente oferta de playas y pequeñas y tranquilas calas que ofrece Llançà, y la riqueza de elementos significativos de patrimonio cultural, desde el megalítico (con dólmenes y restos prehistóricos) a restos significativos de la arquitectura pre-románica, hacen de Llançà un destino ideal para unas vacaciones familiares llenas de actividades.

lunes, 7 de julio de 2008

Berga

Desde el castillo de Berga.

Era por la tarde y el aire nos traía la brisa fresca y la música lejana de una sardana, intuimos que procedía del paseo y llevados por el deseo Mª Angeles y yo decidimos bajar al pueblo.
Una vez en el paseo de la industria, y habiendo salido a unos doscientos metros del lugar nada parecía indicar que allí se estaba celebrando algún acontecimiento, caminamos hacia el otro extremo y poco a poco fuimos escuchando la música. Por fin pasado la fuente, bajo los grandes plátanos estaba la orquesta y dos grandes grupos de personas cogidos de la mano bailando la sardana.
Para una mayoría de personas la sardana es un baile un tanto soso, quizás tengan razón, pero la sardana es algo más, para mí es la unión de las personas, cualquiera que lo desee puede añadirse al grupo, y cogidos de la mano... la rueda se va haciendo cada vez más grande (eso es lo esencial, la unión de todo un pueblo)... y la música...
Escucho la música y veo los hombres y mujeres de todas las edades cogidos de la mano y mis lágrimas brotan de emoción.

-No sé que me pasa últimamente, estoy muy sensible.
¿Será que algunos hombres también pasamos la menopausia? O, simplemente... ¡qué soy feliz!.

La manguera del gasoil.

Algunas veces, cuando actúas por intuición y no con el pensamiento suele pasar lo que a mi me ha pasado.
Lo haces y lo vuelves a repetir, siempre cometes el mismo fallo y... no te das cuenta.
Quizás mi pensamiento estaba en el gasoil, en que cada vez que pongo está más caro, por eso al final levantaba la manguera como para aprovechar el máximo de liquido.

Hoy por fin lo pensé ¿porqué levanto la manguera si el cierre está en la punta?
Por insignificante que sea el hecho, deberíamos emplear el razonamiento y pensar, de esta manera nos evitaríamos maniobras innecesarias y también porque no, hacer el tonto.

viernes, 4 de julio de 2008

Ovidi Montllor - La fera ferotge

Para mi sobrino Adrià, otra versión de su cuento del elefante.

Aida Nache.


Cada uno es como es, recuerdo cuando era niño, mi padre quizás para protegerme me decía ¡no te fíes nunca de nadie!, Yo no estaba de acuerdo y sigo pensando igual, no puedo recibir a nadie poniendo entre los dos un escudo. El instinto y la relación hacen que uno tarde más o menos tiempo en darse cuenta de cómo son las personas. Cada uno tiene sus valores (los míos son del sentimiento), las hay que enseguida te das cuenta, no entran en tus valores, otras son reservadas, no se fían, no quieren demostrar como son, son solo una parte, el resto lo seleccionan, queda en reserva, y... están las "sencillas" (que no ven clases ni graduaciones) las buenas personas que se muestran como son, son quizás menos, pero estas... son mis preferidas.

Hace tiempo que ocupó un lugar en mí, quizás para una mayoría no sea comprensible, se malinterpréte, es posible, a pesar de todo decidimos que nos daba igual, es nuestra vida y nuestros sentimientos... ¡qué sabrán ellos!.
Nos vimos... sin conocernos, sin habernos visto nunca, continuamos como si ya supiéramos todo de nosotros.
Es posible, seguro que has pensado como yo, algo, una fuerza, una energía nos une, esta relación, no será normal pero así lo siento, pienso en ti como en mis hijos, nunca me había pasado con nadie que no fuera mi familia.
Al principio tuve la ilusión, llegué a desear que entraras en mi familia al lado de mi hijo.

Gracias por transmitirme tanto positivo, haces que me sienta "persona", gracias por tu sonrisa, ¡no la abandones nunca! Y gracias por saber que sabiendo poco de nosotros intuimos sin miedo a equivocarnos que lo sabemos todo...
Perdona si deseo llenar una parte del vacío que hace tiempo quedó en tu interior, y quiero que sepas (aunque ya lo sabes) que siempre puedes contar con esta familia, mi familia, nuestra familia...

A Aida.

PD: seguro que tenemos el mismo ADN.

jueves, 3 de julio de 2008

Trementinaires.(especial para Aida... que con las prisas olvido el libro en un avión).


Del libro "les trementinaires"
No hace muchos años, algunas curanderas de la comarca de el Alt Urgell, (una zona de montaña de Catalunya) recorrían a pie decenas de kilómetros para llevar a las masías de los alrededores hierbas y productos curativos.
El oficio de trementinaire ya es historia. Y es que esas mujeres no dejaron nunca ningún testimonio escrito que demostrara que este oficio existió realmente. Todo lo que sabemos de ellas y su trabajo nos ha llegado por transmisión oral, a través del recuerdo de la gente de la zona, sobre todo hijas y nietas de trementinaires, y de la gente de fuera del valle que las veía pasar o que las alojaba en su casa.
La presión demográfica de mediados del siglo XIX provocó el éxodo estacional de muchos hombres y mujeres de estos valles hacia zonas más ricas. Y fue en este marco de desmembración social que muchas mujeres del valle se dedicaron a extraer de esta tierra áspera y poco agradecida un medio para sobrevivir. Caminando y cargadas de hierbas y aceites, irían “curando y curando todos los males” por tierras catalanas. De modo que parece que fue a mediados del siglo XIX cuando se iniciaron los primeros viajes de las trementinaires; de hecho, la memoria colectiva no tiene constancia de la existencia de esta ocupación antes del 1875.
El conocimiento de las plantas, sus virtudes medicinales y los procesos de elaboración de remedios ancestrales adquiridos por transmisión oral, fueron, entre otros, los factores que las motivaron a ejercer este nuevo oficio.
Este oficio absorbió a la mayor parte de la población femenina del valle durante más de cien años.
Marchaban una o dos veces al año y podían estar fuera desde unos pocos días hasta cuatro meses. La mayoría de las trementinaires seguían siempre la misma ruta, puesto que la gente de la mayor parte de las masías donde iban eran sus clientes años tras año. No acostumbraban a entrar a las grandes ciudades ni frecuentaban los mercados por vender sus remedios puesto que utilizaban una relación más personal y directa con la gente.
De todos los remedios que comercializaban las trementinaires, el producto más solicitado era sin duda la trementina, por este motivo fuera del valle la gente bautizó a las vendedoras ambulantes con el nombre de trementinaires. (Podríamos traducirlo como “trementineras”, aunque al ser un oficio que sólo se desarrollo en Catalunya no hay traducción oficial conocida.)
El proceso original de elaboración de la trementina empieza con la extracción de la resina del pino rojo. Ésta, una vez purificada, está lista por utilizar. Su aspecto, cuando es fría, es sólido, cristalino y oscuro. La composición que se conoce, es la de una trementina reelaborada a partir de las materias primas compradas en las droguerías -pega griega- y en las farmacias -esencia de trementina.
Cada trementinaire fabricaba así su propia trementina, y se podían encontrar de diferentes texturas, colores y fluideces. El uso más frecuente que se da a la trementina es en forma de parche para aplicar sobre la zona afectada. Los parches de trementina eran muy utilizados contra el dolor, los golpes y los esguinces.También era útil para curar las picaduras de araña y de víboras, para curar las úlceras y infecciones importantes y contra los resfríos.
Pese a que muchas de estas mujeres eran analfabetas, las trementinaires tenían en la cabeza todos los conocimientos necesarios. Emília Llorens, una de los pocos testigos que todavía viven, acompañó en los viajes, desde los siete hasta los dieciséis años, a Maria Majoral, su abuela. Emília recuerda que su abuela siempre sabía qué recomendar en cada caso.
Uno de los aspectos que más sorprende de este oficio es su componente nómade. Las trementinaires recorrían a pie amplios territorios desde el valle de Lavansa hasta las tierras planas del interior y el litoral para vender sus remedios. En algunos casos llegaron hasta la misma franja costera, y hay testimonios que dan cuenta que habían vendido hierbas en la Feria de Sant Ponç de Barcelona.
El último viaje lo hizo Sofía d’Ossera, en el año 1982.

ALGUNOS REMEDIOS DE LAS TREMENTINAIRES:

ACEITE DE ABETO. para curar enfermedades pulmonares, de los riñones, la uretra y las llagas de estómago. Es diurético.
PEGA NEGRA. Pasta resinosa utilizada por inmovilizar manos y pies del ganado en caso de dislocación.
ACEITE DE ENEBRINA: Remedio para eliminar los parásitos de la barriga, tanto de las personas como del ganado.
ACEITE DEL TIFUS. Aceite compuesto por gran cantidad de ingredientes, muy utilizado durante los diferentes brotes de la epidemia del tifus.
OREJA DE OSO. Su agua es buena tanto por las hemorroides como para curar la tos más rebelde y el resfrío.
CORONA DE REY. Es una hierba abortiva, utilizada tanto en las mujeres como en el ganado.
TÉ DE ROCA. Es una infusión estomacal y ligeramente purgante.
SALSUFRAGIO. Su infusión la recomendaban para las piedras en los riñones.
ESCABIOSA. Se toma para depurar la sangre y cuando se tiene sarampión; es sudorífera.
SÁLVIA. Cura todas las enfermedades, clarifica la sangre.
HISÓPO. Dos cucharadas de flor de hisopo “vuelven la madre a puesto y la hija a lugar”.
TABACO NEGRO. Las trementinaires elaboraban este remedio que curaba el “garrotillo” -diftèria- y el tifus.
SERPILDÓ. Es una infusión digestiva y buena por cuando se tiene la “tos ferina”.
Más información: Google = TREMENTINAIRES TUIXENT