lunes, 26 de marzo de 2012

Hospital de Sant Pau (Barcelona).


En pérdidas con un patrimonio millonario.
Sant Pau acumula pérdidas pese a que se trata del hospital catalán que posee un patrimonio millonario: unos 1.200 inmuebles valorados en cerca de 300 millones de euros que tiene alquilados y que le reportaron en 2010 un beneficio de 9,2 millones de euros. Se trata de edificios donados por los ciudadanos e instituciones que el hospital ha ido acumulando desde el siglo XV para que el centro sanitario los aproveche en beneficio de los ciudadanos. En 1991, cuando las deudas del Sant Pau amenazaban con embargar el patrimonio, los gestores dividieron el hospital en dos fundaciones, una patrimonial —que se quedó con todas las propiedades y, por tanto, los ingresos— y otra de gestión de los servicios sanitarios, de naturaleza deficitaria. Un año más tarde, Sant Pau creó una tercera fundación para captar y destinar recursos a la investigación. “El problema de Sant Pau”, denuncia el comité de empresa, es que “la fundación patrimonial no comparte sus ingresos con la asistencial”. Es más, ejerce el control del patrimonio con mano de hierro. “Los donantes entregaron sus propiedades a Sant Pau para que las rentas sirvieran para atender a los enfermos”, argumentan los representantes de los trabajadores. Un portavoz de Sant Pau, en cambio, justifica que los ingresos de la fundación patrimonial se destinen a “formar a los profesionales (?) y mantener el hospital como centro de referencia, pero no a sufragar un déficit que en todo caso debería cubrir la Generalitat, ya que Sant Pau es un hospital público”.