miércoles, 20 de agosto de 2008

Heridas.

Quizás en alguna ocasión tendría que escribir de manera que diciendo algo parezca que no lo he dicho (un poco complicado creo yo) decirlo tan sutilmente que no hiera susceptibilidades, que nadie se moleste.
Soy torpe escribiendo y me complicaría tanto que al final no sabría como empezar, por lo que decido seguir haciéndolo a mi manera y si escribo mis vivencias estoy en mi derecho, muchas cosas callare por que no me pertenecen, respeto la intimidad, pero si se cruzan en mi camino estoy en mi derecho, si rompo moldes que otros se habían formado no tengo la culpa, lo que digo lo digo por que es cierto y después de cribar y dejar una parte que para mi fue relevante.
Yo, de los más cercanos no suelo escribir lo que pienso precisamente por susceptibilidad y al decir esto quizás ya estoy hiriendo. Pero hay momentos en que están ahí, se cruzan en tu vida, influyen aunque tu no quieras se meten y entonces salen.
Pero tampoco es para tanto, un escrito que no tiene mayor importancia, que el que lo escribe lo hace por que lo necesita, por que es su libertad... como otros tienen la libertad de no leerlo.

Alto (o bajo) cargo.

Entró en el despacho de manera arrogante y sin dirigirse a nadie en concreto dijo.
-¿Se puede llamar a un taxis?
Era la primera vez que veía y oía a esta persona.
Yo sabia que teníamos unas pegatinas donde estaba anotado el número del servicio de taxi, cogí una y el teléfono y se lo ofrecí. Hubo una total ignorancia, como si no fuera con ella.
Fue cuando me percate del tipo de persona que estaba delante.
Ella seguía hablando.
-¿tardará mucho en venir?
Otra persona que se encontraba casualmente en el despacho coge el teléfono y empieza a marcar los números.
Mientras tanto continua hablando, tiene mucha prisa… parece que el mundo depende de ella… sale del despacho y una vez fuera, de lejos, sin vernos las caras dice que se marcha, que se va, tiene prisa.
Yo, sin pretender dármelas de listo, cuando entró por la puerta, sin ningún respeto ni educación, ignorando al resto, ya presentí el final… por eso mismo me fastidia que quieran utilizar a las personas, de pura comparsa, como un objeto para quizás de esta manera agrandar su ridículo y egoísta ego.
En esta ocasión el "comparsa" quedo retratado con el teléfono en la mano, cosa que me produjo una cierta satisfacción.
Más tarde ante mí critica sobre dicha actitud y usando desafortunadamente las palabras -¿Parecía la directora general? Hubo quien dijera, con actitud (quizás) de reproche hacia quien (según ellos) ha metido la pata ¡Es que es, la directora general!
Esto aun me parece peor. Parece que dieran por hecho que estos señores lo tienen todo permitido, pueden ir por la vida utilizando a las personas a su antojo como puro objeto.
¿Quizás se imaginen en futuras posiciones de privilegio y vean esta actitud normal dentro de su esquema de trabajo? (Están en otro nivel).
Y como sigue siendo habitual en estos tiempos, (según me informan). Dicha directora viene de posiciones "de izquierda".
Habría que analizar su labor, que quizás pueda ser positiva y eficiente pero, permitirme…Si la educación y modestia o sencillez es la demostrada… el buen trabajo social de dicha directora hace que por lo menos albergue dentro de mi las dudas…

Ideología.

Nunca habían pasado tantas personas por el pueblo como aquel año, llegaban y… a su pesar partían, tenían una ideología, venían de forjar un sueño justo que no llego a realizarse, la mayoría eran pobres de pertenencias, detrás cada vez con más seguidores y más fuerza destructora les perseguía el fascismo.
Marcharon unos y llegaron y se quedaron los otros.
El pueblo se convirtió en una casa cuartel.
Hoy tenemos "democracia" y llegan a este pueblo de la nación más cercana, sus calles antiguas y destartaladas hablan otro idioma pero no el del lugar, las casas siguen las mismas, la calor insoportable.

Pasa por mi lado, pelo corto y grandes patillas, pequeño de estatura pero con mucho año acumulado, habla con acento que no es del lugar, es como los que vinieron entonces.
Se me antoja colocarlo en esa casa cuartel, de joven imponiendo las razones del dictador, ahora, reciclado y respetado ciudadano que incluso vota a la nueva "izquierda" (milagros de la "democracia").

Me pregunto.
¿Dónde quedó la ideología? ¿Marchó con aquellas personas o… quizás murió por el camino?

Los grandes plátanos.

La primera vez que llegue al pueblo fue lo que me llamo la atención y cuando me fui, lo que siempre recordaría.
La carretera paralela al río entra en el pueblo custodiada por los grandes y centenarios plátanos.
Hoy, los más cercanos al pueblo ya no están, en estos últimos tiempos ronda por los ayuntamientos la norma y costumbre de talar árboles, cualquier excusa es buena, en esta ocasión el problema residía en el volumen de los mismos ¡demasiado grandes! y quitan visibilidad, de poco sirvió que estuvieran en el pueblo antes que cualquier persona de las que ahora residen, poca delicadeza y mucho materialismo. En su lugar han plantado unos pequeños tilos, de momento todo parece más amplio, esperemos que dentro de unos años cuando hallan crecido no corran la misma suerte que los plátanos que ahora sé que talaron y trocearon para ser quemados sin ningún remordimiento por el fuego.
Ahora es otra la vista, quizás halla más luz pero le falta sombra y poesía y una cosa estoy seguro siempre que recuerde el pueblo, recordare… la carretera paralela al río y los grandes plátanos que la custodiaban.

martes, 19 de agosto de 2008

Divagaciones.

Esta bien rectificar ¡dicen que es de sabios! Pero a veces no se si es rectificar o es más de lo mismo.
Alguno que se define de izquierdas, después con el tiempo se hace de derechas. Nos quieren hacer creer que es cosa de la edad pero estoy convencido que es materialismo.
Otros quizás sin mucha idea, ni se definen, siempre van a la contra, basta que digas blanco para que ellos lo vean negro, ¡están en su derecho! Pero... me cansan, es hablar con las paredes, prefiero el silencio.
Empujado por un impulso altruista y por que me gusta, lleve un "cedé" a unos chicos, la música que escuchaban tenia relación con la mía y pensé que les gustaría.
Música étnica, de grupos anti-sistema, denunciando la explotación del sistema...
Pusieron la música y en la primera canción (ajeno a los chicos) ya me pidió que se lo dejara para grabar.
Siempre estuvo en contra de aquellos que emigran de sus países y, como muchos, les achacan parte de los males de esta sociedad.
A pesar de mi edad he caído como un idiota, quizás, seguro, que me traiciona mi parte "filantrópica".
¿Le dedico un tiempo? creo que su actuación es la de desconcertar, de todas maneras no quiero perderme en divagaciones ajenas, con las mías me bastan y sobran...